06.05.2011.- Ante el medio centenar de personas asistentes y en la atmósfera especial que inunda siempre este salón municipal, Cruz Ullod toma la palabra para expresar la importancia del recuerdo de esa pedazo de la historia que con tanta crudeza sacudió esta tierra. Rememoró el viaje realizado por estudiantes de Sariñena el curso anterior a Auschwitz, el valor pedagógico y ciudadano del mismo y escandalizó al auditorio cuando denunció que en un centro escolar de la localidad se impidió que estudiantes que pasaron esa experiencia pudieran compartirla. Por no politizar, parece ser que dijeron.
Salvador, esa eterna sonrisa iluminando su cara, presenta a Joaquim Pisa al público. Un hombre investigador y de curiosidad innata que, del descubrimiento de una peripecia familiar, inicia una labor de estudio y persecución de la verdad que culmina en esta obra. Obra que ve la luz con la colaboración de esta editorial monegrina que, temporada tras temporada y en un mundo editorial realmente complicado, va sumando nuevos títulos que ocupan lugar de privilegio en los estantes de muchos que nos consideramos ya seguidores de la labor del editor Trallero.

Joaquim comienza su disertación del mismo modo que lo hace en su libro: con un recuerdo emocionado a cuantos como Mariano Carilla Albalá pagaron con su vida el haber soñado un mundo mejor para todos.
Continúa su narración con la descripción del horror, con la itinerancia desesperada de los vencidos españoles condenados a la intemperie , a las penurias y, nuevamente, al combate contra el autoritarismo que asolaba Europa. Nos narrará la eugenesia nazi desde los primeros momentos en que personas con síndrome de Down o con diferentes discapacidades eran, en castillos de extraña belleza como el de la portada del libro, simplemente eliminados ante la indiferencia, ignorancia o complicidad de la ciudadanía.
Narrará los lugares que vieron morir a republicanos españoles; mencionará nombres y lugares conocidos por los presentes; emocionará, en ocasiones, cuando relate el peregrinar de campo en campo (indicando incluso sus especialidades administrativas en la maquinaria nacionasocialista) de miles de personas hacia su oscuro final.
Posteriormente se centra en Mariano Carilla, el muchacho nacido en Lalueza que emigra joven a Barcelona donde el movimiento obrero está en sus tiempos más vigorosos y donde se formará en la búsqueda de la igualdad y la justicia social. La guerra civil, el exilio y su peripecia vital en Francia hasta acabar gaseado en uno de los tantos campos de la muerte que se sembraron en Europa, contituyen la prte final de esta obra que se complementa con abundante bibliografía y con fondos documentales de evidente interés.
Ya lo he dicho antes: en Sariñena, en estos actos, se crea una atmósfera especial que permite, en el apartado del deate, absolutamente de todo. En esta ocasión, tras diferentes aspectos que sugiere el público (en ocasiones,tengo la sospecha, con intención de escucharse a uno mismo más que con ánimo de consulta), surge el exabrupto proviniente de un par de mujeres que escupen "¿Y los del ejército nacional, qué?" ante las afirmaciones del orador en el sentido de la necesidad de localizar, dar sepultura digna y honrar a todos aquellos que aún permanecen en el dolor de sus familias y en la soledad compartidad de las cunetas.
Joaquim, en un ejercicio de tolerancia y respeto (sobre todo hacia él mismo), no se altera ante la impertinencia. Se limita, seguro que ya lo ha hecho en infinidad de ocasiones, en expresar su respeto hacia todos los represaliados, muertos en circunstancias deleznables, y lo mucho que los igualan a todos las mismas. Y, tras ello, en bellísima y sentida intervención, establecerá las diferencias existentes entre las represalias criminales en ambos bandos. Tanto cuantitativas, tanto cualitativas, temporales , o incluso de trato posterior.
Intervención brillante e incontestable a la que seguirá la firma de libros.
|