De gilipollas

22.01.2010 .- En ocasiones, tengo la sensación de que si abro un diccionario por la letra G y busco "gilipollas", me encontraré con el retrato de Neville Chamberlain (1) ilustrando el artículo.
Pero, buscando una mayor actualidad, acudo a la revista El Jueves y echo un vistazo a la sección "El Gilipollas de la Semana" (creo que nunca han tenido escasez de candidatos para darle contenido). El primer número de este año nos trae a uno de esos empresarios, Gerardo Díaz Ferrán, un pieza como otros tantos (también en Huesca tenemos imitadores a escala local) que , con inteligencia y desvergüenza a partes iguales, ha comprendido que el auténtico espíritu del liberalismo económico ultramontano consiste en mantener al Estado alejado de los chanchullos, que no empresas, propios hasta que empieza a notarse el fullero trile y, entonces, al grito de "¡¡Empresario al agua!!" , recio el ademán (cosa harto fácil para gentes de tan sólida corteza facial), permitir entre mohínes de ligero desdén que compongamos todos (el Estado no es nada sin nuestra pasta) sus desmanes.

Pero fíjate que no lo tengo nada claro. Y discrepo con El Jueves. ¿A quien debe, en realidad , llamarse gilipollas? Veamos quienes comparten con el "patrón" éste la farsa ésta.
1.- El empresariado que lo mantiene en su puesto y le jalea, de hecho: No, yo no los veo gilipollas. Hechas las salvedades de siempre, ese grupo social que permite que les represente un hombre así lo que son, en realidad, es DíazFerranes en potencia. Es decir, personajillos de similar catadura moral y altura ética del mencionado. No gilipollas, no ingenuos o lelos ;no... El calificativo exacto que se lo adjudiquen algunos de los grupos siguientes.
2.- Los acreedores: Dentro de este grupo, y en lugar preferente, los trabajadores. Gentes con más de seis meses de retrasos en sus salarios, salarios cuya única parte que cobrarán será la que les paguemos entre todos, con el invento ése de FOGASA. No, no se puede llamar gilipollas a quienes simplemente son víctimas.
3.- Los clientes: Otras víctimas. ¡Que fácil es engañar a quien tiene necesidad de creer! ¡Que deleznable el tocomocho del pasaje de avión falso! ¡Que absoluta falta de decoro a quien estafa a personas que sólo desean llegar a ver unos días su país y sus gentes! Y, menos mal que , de nuevo, ahí estuvo la solidaridad de todos; de TODOS NOSOTROS, no del político de turno que, por imprevisión ha permitido el desastre y , ahora, fleta unos aviones a cargo del presupuesto mientras el Diazferran de turno está desaparecido.

Lo dicho: ¿Dónde está/n el/los gilipolla/s?. Pues mucho me temo que los veremos en unas semanas; serán quienes tengan los arrestos suficientes como para sentarse en la misma mesa y escuchar de boca de este "representante de los empresarios" lindezas como moderación salarial (¿para qué?, con no pagar salarios , vale) o abaratamiento del despido. En esa futurible mesa por el diálogo social los gilipollas, caso de aceptar, serán los representantes sindicales que, con su presencia, den carta de naturaleza a este sujeto, electo por aclamación o con la boca pequeña por las gentes de la CEOE.
En Munich, Hitler era Hitler; y Chamberlain, el gilipollas. En Madrid, Díaz Ferrán será Díaz Ferrán; espero que los gilipollas no sean Toxo y Méndez.
Por el bien, la coherencia y la dignidad de quienes nos denominamos trabajadores.
El diálogo social puede esperar; quizás éste sea el momento del conflicto; porque ya está bien de gilipolleces.







(1)Neville Chamberlain:
político inglés conocido por sus políticas de neutralidad en la G.C. Española y de apaciguamiento del III Reich alemán. Su nombre históricamente quedará ligado a su política exterior, en lo que se llamó appeasement (Apaciguamiento), que pretendía contemporizar con la política expansionista de Adolf Hitler cediendo a la mayor parte de sus exigencias. De ese modo Chamberlain pretendía salvaguardar la paz mundial. La culminación de esta política fue la Conferencia de Múnich de 1938, que permitió a la Alemania nazi anexionarse los Sudetes. Asimismo mantuvo la neutralidad del Reino Unido en la Guerra Civil Española y reconoció al gobierno del general Franco el 26 de febrero de 1939.
Pues bien , este perfecto gilipollas es recordado aún por su famoso discurso anunciando la “Paz de este siglo”, a su llegada a Londres tras su encuentro con Hitler en Múnich.

Por decencia elemental, cito las fuentes:
1.- Viñeta de El Jueves.
2.- Foto de Chamberlain, extraída de Wikipedia.