 Jaca. El árbol de la Salud y el banco que lo circunvala.
La referencia en los medios de comunicación de la tala del falsamente denominado “árbol de la salud de Jaca” no atrajo de una manera especial mi atención. Ni que la misma noche hubiese sido derribada la estatua de las patinadoras. Ni siquiera le dediqué un pensamiento. No es infrecuente tener referencia de actos incívicos las noches de fin de semana.
El que, a los poquísimos días, se afirmara en estos mismos medios que ya estaba identificado el autor de la misma (en supuesta brillante labor policial) tampoco excitó mi curiosidad. Quizás me pareció especialmente contradictorio el hecho de publicar las iniciales del identificado (bueno, vale; es la ley) y, junto a ellas, por si quedaba algún jacetano sin haberse enterado, sus andanzas por el Camino de Santiago, sus vinculaciones con el árbol de la salud (el original, no el plantado posteriormente) y algunos otros detalles que lo señalaban con claridad. Y lo exponían al linchamiento ciudadano, supongo. La presunción de inocencia, que figura en algún titular, se diluía unas líneas más tarde en los textos periodísticos consultados; textos que se suman a la caza de brujas con titulares del estilo “Tocado y Hundido”, publicado tras el incidente que cito a continuación.
El que, casi de inmediato, este mismo hombre protagonizara un incidente en la fachada del ayuntamiento jacetano, reclamando ser recibido por el juez para prestar declaración y solicitando la presencia de los medios de comunicación que lo habían puesto en esta tesitura pudo interesarme un punto más, pero poco.
Y tampoco me extrañó mucho que, casi a la manera de druidas modernos, un grupo de personas vinculadas al ayuntamiento organizara un acto de desagravio al árbol caído y repulsa al vandálico (algún día los descendientes de los vándalos se van a cabrear por cómo usamos el nombre de la tribu) acto. Oportunismo creo que se llama …; y no constituye novedad alguna, me temo.
Lo que hizo que me interesara por conocer y divulgar esta historia desde un punto de vista ajeno a la “versión oficial” fue el comentario escrito por Francho Campo (activo y comprometido ciudadano de Jaca) en su perfil de Facebook; comentario que reproduzco a continuación:
“Es muy fácil hacer populismo con un tema como este, convocar una manifestación, y comprometerse a gastar un dinero en reponer algo que jamás se podrá reponer ( el árbol de la salud era un olmo). En cambio suprimen el 0,7% de los presupuestos, o recortan las subvenciones al tejido asociativo....Que bien les ha venido este incidente para hacernos mirar en otra dirección.” (14.01.2012)
No me fué difícil. Con la mediación de Francho me resultó extraordinariamente sencillo conseguir el número de teléfono del vilipendiado Francisco Calderón (que así es como se llama), acceder al mismo, que quisiera pasar unas horas conmigo y que me contara su versión de todo esto. Aún en estos momentos me resulta incomprensible que ningún medio se haya puesto en contacto con él para interesarse por lo sucedido.
 Jaca. El árbol talado que suplantó al verdadero árbol de la salud. Del banco que aparece en la foto anterior, no queda ni rastro.
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